09 octubre 2012
Cuestion de ADN
06 septiembre 2012
Factores
Mientras celebramos con entusiasmo un pequeño aumento en algunas congregaciones, en realidad el cristianismo evangélico tiende a convertirse en una minoría en este país. Pensando en el porque de esta situación, concluyo que algunos de los factores detrás de esta realidad son:
El factor multiplicación versus suma: Para que un hombre o una mujer puedan reproducirse se requiere que lleguen a la edad de 12 o 13 años. De esa edad en adelante la gente puede procrear y aunque algunos procuran evitar los embarazos, o los interrumpen, el número de nacimientos supera el de muertes. Pero en el ámbito de la iglesia una persona puede pasar más de 13 años sin reproducirse espiritualmente. Los mas dinámicos lo que hacen es invitar a sus amigos a un culto. Entonces mientras la población multiplica, nosotros sumamos.
El factor suma versus suma: Hace años oí a los expertos decir que cada día entraban a Houston 1,000 hispanos. No se cuantos llegan hoy, pero las iglesias no crecen a un ritmo de 30,000 personas por mes. Entonces, mientras la inmigración suma grandes cantidades, nosotros lo hacemos en cantidades pequeñas.
El factor minoría versus mayoría: En nuestras congregaciones un pequeño grupo se encargan de todo, la mayoría solamente asiste. La lógica dice que si solamente una minoría de la población se pudiera reproducir, la población comenzaría a disminuir. Entonces mientras la población es activa, nosotros somos pasivos.
El factor humano versus el divino: En vez de buscar a Dios para rogarle por la conversión de las almas, buscamos un método, un curso, un material, o una formula que resuelva la situación, pero solo el Espíritu Santo puede conquistar la fortaleza interna de las personas. Entonces, mientras la gran comisión requiere la intervención divina, nosotros buscamos lo humano.
31 julio 2012
Consumidores
Hace años una pareja visitó un par de veces la congregación donde soy pastor y después de un culto les pregunte si pertenecían a alguna iglesia, “Si, pero estamos buscando otra para cambiarnos” Y ¿Por que se quieren cambiar? Pregunté y respondieron, “Nuestra iglesia acaba de moverse a una localidad muy grande y tenemos que caminar mucho desde el estacionamiento al auditorio. Buscamos algo mas cómodo.” Asombrado, los observe para ver si tenían algún impedimento físico, pero se veían bien y caminaban sin impedimento.
En otra ocasión un miembro de la iglesia me informo que había visitado otra iglesia y había decidido cambiarse porque allá le “sonaba mejor la guitarra.” Lo que quería decir es que le gustaba más la predicación del otro pastor.Otra pareja que visito nuestra iglesia se quería cambiar porque ya llevaban mucho tiempo en la misma congregación. Espacio me faltaría para compartir ejemplos de porque algunos cambian de iglesia. Cada uno tiene su razón, pero en el fondo el problema es el mismo. Son creyentes consumidores.
Así como un cliente no tiene fidelidad para Kroger, o H.E.B. el creyente consumidor no tiene fidelidad a ninguna congregación y cuando se mueve, lo hace en busca de algo para consumir. Su pregunta inconsciente es, ¿Qué hay en esta iglesia para mí? Olvidando que Cristo nos llama a un compromiso, a servir a Dios y a la gente, a desarrollar relaciones profundas, a superar diferencias con otros hermanos, y a ser miembros los unos de los otros.
Antes de lamentar la perdida de uno de estos miembros, o de alegrarse por su llegada debemos preguntarnos, ¿Será posible cumplir la gran comisión con esta clase de creyentes? El sentido común nos dice que seguir a Cristo requiere algún tipo de sacrificio y los que solo buscan algo para consumir, pues van a evitar el sacrificio.
Leia Mais…02 julio 2012
El mover de Dios
