Una debilidad común entre los
obreros cristianos es la falta de estrategia. Plantamos iglesias, células, y
comenzamos clases de Escuela Dominical y aun ministerios sin estrategia y si
tenemos éxito es por la misericordia del Señor.
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Una debilidad común entre los
obreros cristianos es la falta de estrategia. Plantamos iglesias, células, y
comenzamos clases de Escuela Dominical y aun ministerios sin estrategia y si
tenemos éxito es por la misericordia del Señor.
Los
evangelios nos cuentan que el Señor Jesús andando por el mar de Galilea
encontró a Simón y a Andrés su hermano que echaban la red en el mar y les dijo:
“Venid en pos de mí, y hare que seáis pescadores de hombres.” Y ellos le
siguieron. Más adelante encontró a Jacobo y a Juan su hermano que estaban en la
barca remendando sus redes y también los llamo y lo siguieron.
Aquí
tenemos dos parejas de hermanos del mismo oficio y el mismo llamado: La primera
pareja estaba echando la red, o sea
pescando y la otra remendando su
red. Lo que estaban haciendo en el momento del llamamiento ilustra dos tiempos
en la vida de los pescadores. El tiempo
de echar la red y el de remendarla.