Aunque no podemos construir una doctrina basada en números, el significado de ellos nos ayuda a entender mejor algunas verdades. El numero siete. Por ejemplo, en hebreo tiene una raíz que significa pleno, completo. Entonces representa lo completo de Dios. Según Génesis, la creación se completo en 7 días y Apocalipsis dice que el juicio divino se completa con las siete copas de la ira de Dios. La plenitud de la victoria en Jericó ocurrió después de siete vueltas y en la cruz Jesus pronuncio siete declaraciones.
En 2 de Timoteo 2, Pablo usa siete palabras para describir al discípulo ideal que Timoteo debía ser. Recordemos que Pablo presentía su muerte y le escribió a Timoteo con la intención de pasarle la antorcha del discipulado:
1. Como hijo, cuando las emociones o las circunstancias sean adversas, debo esforzarme para confiar en la gracia de Dios y también debo transmitir el ADN espiritual a hombres fieles que sean idóneos para transferirlo a otros. (2:1-2)
2. Como soldado debo estar dispuesto a sufrir y a desenredarme de los negocios de la vida. (2:3-4)
3. Como atleta, debo luchar legítimamente sino me descalifican y pierdo credibilidad. (2:5)
4. Como labrador primero trabajo y después disfruto la cosecha. No consumir lo que no me he ganado porque un discípulo no vive del crédito. (2:6)
5. Como obrero debo presentarme ante Dios para rendir cuentas y evaluar mi vida según su Palabra. Por lo tanto, tengo que estudiar bien la Biblia y aplicarla a mi vida. (2:16)
6. Como utensilio, o vaso debo ser limpio para que Dios se digne usarme. (2:20-21)
7. Como siervo no debo ser contencioso, sino amable, manso y apto para enseñar. (2:24-25)
¿Cómo esta su discipulado de acuerdo a este modelo de siete imágenes?
20 enero 2011
El Discipulo Completo
02 diciembre 2010
El Rechazo
Uno de los versos tristes de la Biblia dice, “A los suyos vino y los suyos no le recibieron” Juan 1:12a. Cuando el Verbo encarnado tenía dos años, el Rey Herodes ordenó matar a los niños menores de dos años de Belén con la intención de eliminarlo en la matanza.
Aunque en nuestros tiempos tenemos una fecha para celebrar su nacimiento, las cosas no han cambiado mucho porque el mundo lo sigue rechazando en maneras, que van desde la persecución hasta los que abogan por una navidad sin Cristo para no incomodar a los que creen diferente.
Lo curioso es que aun los cristianos tenemos maneras sutiles de rechazar a Cristo. ¿Cómo? A veces lo empujamos hacia el pasado al dudar que en el presente El este actuando; y que las maravillas y la transformación que los evangelios mencionan sean historias del pasado.
Otros lo empujan hacia el futuro, me refiero a los que viven tan obsesionados con la segunda venida, el anticristo y la gran tribulación que se olvidan que la gran comisión todavía esta vigente.
El discipulado cristiano, según el mismo Cristo comienza por negarse a si mismo y tomar su cruz cada día, no consiste en enseñar solo lo que hizo en el pasado, o lo que va a hacer en el futuro, sino en lo que El quiere y puede hacer hoy a través de nosotros.
Juan 1:14 dice, “aquel Verbo fue hecho carne y habito entre nosotros” literalmente “tabernáculo”, puso su tienda entre nosotros. Sabemos que ese “tabernáculo de carne” fue crucificado, pero después de la resurrección, se aparecía en medio de sus discípulos porque estaba entre ellos como había prometido que donde estuvieran dos o tres reunidos en su nombre, allí estaría.
En Apocalipsis 3:20 el Cristo eterno le dice a un grupo de creyentes en una ciudad llamada Laodicea. “He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; Si alguno oye mi voz y abre la puerta, entrare a el…” Hoy, a pesar del rechazo, Cristo esta buscando personas que le sirvan de tabernáculo para morar y actuar en medio de la gente. ¿Qué vas a hacer? Empujarle hacia el pasado, o hacia el futuro, o abrirle el corazón para que establezca su morada en ti?
El rechazo
Uno de los versos tristes de la Biblia dice, “A los suyos vino y los suyos no le recibieron” Juan 1:12a. Cuando el Verbo encarnado tenía dos años, el Rey Herodes ordenó matar a los niños menores de dos años de Belén con la intención de eliminarlo en la matanza.
Aunque en nuestros tiempos tenemos una fecha para celebrar su nacimiento, las cosas no han cambiado mucho porque el mundo lo sigue rechazando en maneras, que van desde la persecución hasta los que abogan por una navidad sin Cristo para no incomodar a los que creen diferente.
Lo curioso es que aun los cristianos tenemos maneras sutiles de rechazar a Cristo. ¿Cómo? A veces lo empujamos hacia el pasado al dudar que en el presente El este actuando; y que las maravillas y la transformación que los evangelios mencionan sean historias del pasado.
Otros lo empujan hacia el futuro, me refiero a los que viven tan obsesionados con la segunda venida, el anticristo y la gran tribulación que se olvidan que la gran comisión todavía esta vigente.
El discipulado cristiano, según el mismo Cristo comienza por negarse a si mismo y tomar su cruz cada día, no consiste en enseñar solo lo que hizo en el pasado, o lo que va a hacer en el futuro, sino en lo que El quiere y puede hacer hoy a través de nosotros.
Juan 1:14 dice, “aquel Verbo fue hecho carne y habito entre nosotros” literalmente “tabernáculo”, puso su tienda entre nosotros. Sabemos que ese “tabernáculo de carne” fue crucificado, pero después de la resurrección, se aparecía en medio de sus discípulos porque estaba entre ellos como había prometido que donde estuvieran dos o tres reunidos en su nombre, allí estaría.
En Apocalipsis 3:20 el Cristo eterno le dice a un grupo de creyentes en una ciudad llamada Laodicea. “He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; Si alguno oye mi voz y abre la puerta, entrare a el…” Hoy, a pesar del rechazo, Cristo esta buscando personas que le sirvan de tabernáculo para morar y actuar en medio de la gente. ¿Qué vas a hacer? Empujarle hacia el pasado, o hacia el futuro, o abrirle el corazón para que establezca su morada en ti?
20 octubre 2010
Asuntos ocultos
Cuando pensamos de una casa, nos imaginamos la apariencia interior y exterior. No pensamos en los sistemas necesarios para poder vivir en ella. Me refiero al sistema eléctrico, de gas, de agua, de aire acondicionado, de desagüe, muchos menos en otros sistemas fuera de la casa como sistema de recolección de basura, o de seguridad. Todo eso es necesario para poder vivir en una casa. ¿A quien le gustaría vivir en una hermosa residencia, en un vecindario donde no hay sistema de recolección de basura?
Algo parecido sucede con la iglesia, los líderes de congregaciones pequeñas escuchan a los pastores de las megas iglesias hablar de cómo Dios los ha bendecido, o de los principios que aplicaron para desarrollar una congregación de miles de personas. Luego los lideres de las iglesias pequeñas tratan de implementar esas ideas y no sucede nada, o peor, a veces dan origen a una situación de confusión.
Un de los errores es el ignorar que las mega iglesias también han desarrollado sistemas para atraer a la gente, para retenerlos, para atender a los niños, para discipularlos, para enviarlos, hasta sistemas para preparar sermones, estudios bíblicos, y quien sabe cuantos sistemas mas.
Estos sistemas no se ven y casi nadie habla de ellos, ni los explican, pero aclaremos. Un sistema es un conjunto de elementos interdependientes que funcionan en armonía formando una unidad más grande y compleja.
La Biblia habla de la iglesia como un cuerpo y hemos predicado mucho de esa diversidad en la unidad, pero un cuerpo también tiene sistema respiratorio, circulatorio, óseo, muscular, digestivo, creo que hasta un sistema de glándulas de secreción interna.
Casi todo tiene sistemas y hasta subsistemas. Por ejemplo, un carro tiene sistema eléctrico, de frenos, de aire acondicionado, de ventilación, y de lubricación. Cuando falla uno de ellos, el carro no trabaja.
Es posible que una iglesia desarrolle buenos sistemas, pero eso no es todo. Hay otro elemento oculto de carácter espiritual, podemos llamarlo el elemento teocentrico, Dios en el centro porque El es el que da el verdadero crecimiento, El que finalmente ilumina las mentes, convence las voluntades, trae las almas a Cristo y transforma las vidas. Sin este elemento, una congregación es como cualquier multitud que se reúne por algún tiempo con algún motivo, pero sin impacto en el mundo.
13 septiembre 2010
La Lupa
Talvez de niño usted tuvo una lupa y con ella jugaba observando pequeños objetos, pero un día alguien le enseñó que también podía enfocar los rayos del sol en un papel y quemarlo.
La luz solar tarde ocho minutos para llegar a la tierra y sale en forma dispersa, pero si a través de una lupa la concentramos en un objeto, seguro que lo quema, es como acercar el sol al objeto.
Entonces, enfoque y concentración producen fuego, poder, efectividad. Igual sucede en nuestras vidas y ministerios. Si dispersamos fuerzas y tiempo, no tendremos poder de impacto, pero si enfocamos nuestra mente, tiempo, oración, y energías, haremos mas impacto. Sin embargo, una de las razones por las que el cristianismo esta perdiendo terreno no es la falta de enfoque, sino el enfoque equivocado.
Algunos se enfocan en un monumento. Cuando una congregación no tiene lugar de reuniones, tiene un problema serio, pagar renta y relocalizarse cada vez que el contrato de renta termina. Por lo tanto, se enfoca en construir un edificio y luego tiene que lidiar con el mantenimiento, el seguro y el pago de la deuda, pero el principal problema es que termina casada con un monumento y los monumentos no se mueven, solo consumen tiempo, dinero y encierran a la gente. En vez de ir, como mando el Señor, se abren las puertas del monumento esperando que la gente venga.
Otros se enfocan en un evento. Su calendario siempre está lleno de actividades para que la gente venga, un cantante, un predicador, un profeta, un apóstol, una conferencia, o una celebración. Este enfoque atrae y entretiene a la gente, pero las convierte en “costumers”. Viven de evento en evento y como dijo alguien, “Al evento se lo lleva el viento.” Los que tienen este enfoque deberían tener en cuenta que después de 72 horas la gente olvida el 92 por ciento de lo que escucharon.
Gracias a Dios otros se enfocan en el movimiento de Dios. El cristianismo comenzó como un movimiento. Por donde iban y mientras iban, hacían discípulos, se reunían en las casas y cuando podían tenían reuniones numerosas. Mientras fue un movimiento, el cristianismo cruzó barreras geográficas y culturales, pero cuando se convirtió en monumento, y se dedico a los eventos se estancó. Me pregunto, ¿Seria posible tener un edificio modesto, realizar algunos eventos y a la vez ser un movimiento?
